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S.lorca

Hasta que amaine la tormenta

No sé si algo hubiera cambiado si tus ojos no se hubieran cruzado con los mios, si fue porque susurre tu nombre o intenté tocarte con las puntas de los dedos aun sabiendo que está prohibido, no sé si algo... Seguir leyendo →

Lobo hambriento

Hace tiempo que no tengo sueño, sino simplemente pesadillas. Que la ausencia me muerde y despedaza empezando por las heridas abiertas y seguir con las cicatrices que hace solo un tiempo dejaron de sangrar, el tiempo es como un niño... Seguir leyendo →

En el mar de algodón

Me colgaba de tus ojeras en las noches donde no podías dormir, miraba bajo tu cama por si el mostruo que tenias decidía salir, te intentaba acariciar aunque fuera solo un centimetro de tu piel, pero retiraba las yema de... Seguir leyendo →

El dolor del poeta

Porque lo que duele siempre te hace crear poesía, te lo grita, te lo pide, te lo ruega: para que así le dejes salir. Escribes la prosa con una mezcla 1:1 de sangre y lágrimas que derramas por las heridas... Seguir leyendo →

Un cuento

Ella no era hablancanieves, aunque su piel fuera blanca como las plumas de los nuevos polluelos, suave como el algodon y fina como la porcelana, aunque sus labios eran rojos, muy rojos como la sangre o incluso más que el... Seguir leyendo →

Un día más

Me siento apatica mientras veo el ir y venir del tiempo como hojas de papel en un mar de plastico, todo tan ficticio, todo tan oxidado, como si el "tú" careciera de sentido, como si el "yo"  ya no tuviera... Seguir leyendo →

Una historia diferente

Si llegase el día que tú tengas el suficiente valor y yo la suficiente fuerza, te diré que es lo que echo de menos, pero posiblemente no satisfaga tu corazón. Tú que me entregaste la inmensidad que reside en tus... Seguir leyendo →

Cómo un niño

Era como un niño tomando la primera bocanada de aire en un inmenso oceano de sensaciones, con su cabeza apollada en un pecho ajeno a su grandeza, que no conocía la rabia de vivir, mientras que dedos calidos vagaban sin... Seguir leyendo →

Dulce agonía de pecho

Por la agonía que arrastra mi moribundo cuerpo corroido por la enfermedad más destructiva que existe. Aun así no condeno el momento en que tus manos rozaron mi cuerpo y se estremeció sabiendo que aquella era la primera dosis de... Seguir leyendo →

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